Diario de un maratoniano 4.0 semana 5

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Diario de un maratoniano semana 5

Diario de un maratoniano semana 5

DIARIO DE UN MARATONIANO 4.0

SEMANA 5

Se terminó el 2014, un buen año en lo deportivo en el conseguí hacer 2 horas 41 en maratón y 1 hora 16 en media, hace cuatro o cinco años no se me hubiera ni pasado por la cabeza algo así, mi trabajo me ha costado, no cabe duda, pero ha merecido la pena, eso también lo tengo claro. Un año no tan bueno en otros aspectos, pero vamos, como para todos, imagino, a mi favor que tengo buena memoria selectiva, así que sólo pienso quedarme con lo bueno. Lo más positivo, mis tres chicas, a las que quiero con locura, y que aguantan carros y carretas. Haga lo que haga en Sevilla no hace falta decir que va por vosotras.

Clínicas CIO

Echo la vista atrás y veo que he recorrido en torno a 3.500 km, casi 3 veces más que con mi Vespa, y eso que la uso a diario, y puedo considerarme realmente afortunado, ya que la mayoría de este tiempo lo he compartido con buenos amigos, esa pandilla que se deja ver por las carreras con una camiseta naranja con el lema “Honor y Gloria”. Que esta banda siga a mi lado otro año más ya es razón suficiente para dar este año por bueno.

31 de diciembre es sinónimo de San Silvestre, y en mi caso me quedo con la de Riaño. Tercer año consecutivo acudiendo a la cita. Carrera organizada por mi gran amigo Rafa y que recupera la esencia de aquellas San Silvestres antiguas y aquellas carreras que llamaban del “pavo”. Para un corredor popular como yo, que aunque ya se ve correr en las carreras de larga distancia (las mías, las que me gustan, menos de 21 km es un calentamiento, jeje) con los “flacos”, que es como yo llamaba en mis comienzos a los corredores con pinta de ir deprisa, no es fácil verse disputando una carrera a los puestos. Yo estoy acostumbrado a correr contra el crono, contra mí mismo, contra el “espigado zagal de la camiseta naranja”. Lo de vigilar al de al lado tiene su aquel, el circuito de Riaño, un rompe piernas, la distancia, 4,5km, demasiado corta, y la estrategia, un desastre, ahí es donde fallé, mira que lanzar un ataque cuesta abajo a falta de 1 km para meta, así me fue, tercero de los 3 que íbamos en cabeza, aunque la verdad que los galgos que me acompañaban no me dejaban otra opción, así que fui valiente y puedo decir que morí con las “voladoras” puestas. Al menos conseguí una de las cestas al hacer podio, cada año se venden más caras. Un fuerte abrazo para Hugo Turienzo y Pablo Franco, sois unos cracks.

El resto de la semana, comienzo del 2015, más de lo mismo, cuestas, pesas, más “sillas” y más tiradas largas, kilómetros y más kilómetros, cerca de otro centenar más para la saca. Me encuentro bastante bien, sobrecargas musculares aparte, lo normal a estas alturas y con la chaqueta que llevamos encima, y que trato de mitigar con visitas regulares al fisio. No me cuesta nada madrugar cada día, afronto los entrenos con optimismo, y trato de contagiarlo al resto, al que se queja por el barro, o por el frío, o por el madrugón, o porque dije que era la última cuesta y todavía quedaban otras tres, en definitiva, trato de tirar de mis compañeros, igual que hacen ellos conmigo cuando me hace falta, cada día disfruto más entrenado y eso se transmite, aunque algunos lo confundan con cierto nivel de chaladura.

Llevamos ya 5 semanas, casi la mitad del camino, y empiezo a entrar en ese periodo que tanta gracia le hace a Luciano, dónde suelo decir que corro hasta cuando duermo, por cierto, ojalá los kilómetros que corro soñando también sumen a la preparación, porque si es así estoy doblando casi a diario. Dicen que uno domina un idioma cuando empieza a soñar en ese idioma, espero que esto tenga también su transferencia con lo del correr. Para ser bueno en algo, ya sea tocar un instrumento, o desarrollar cualquier habilidad, también las deportivas, existe una norma que se denomina de las “10.000 horas ó 10 años de entrenamiento”, así que todo lo que sueñe, si suma, pues bienvenido. Fran siempre nos dice que no somos atletas, y no le falta razón, pero al menos espíritu, en esfuerzo y en entrega cada día estamos más cerca.

Vamos a por la semana 6, adiós a las Navidades, hemos sobrevivido que no es poco. Se acercan las semanas de máximo volumen y la cabeza se empieza a dirigir hacia la media de Getafe, 25 de enero, test clave para saber si vamos por el buen camino. FELIZ AÑO A TOD@S.

“No sé si soy feliz porque corro, o corro porque soy feliz”

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